Tratamiento Residuos Sólidos Orgánicos

Tanto los Lagunados Dinámicos como el Tratamiento de Residuos Sólidos Orgánicos pueden plantearse conjunta o separadamente. Se propone una visión integral de todos esos subproductos orgánicos, lo que permitirá una gestión más eficaz y económica. Desde la concepción de que todo resto orgánico se desaprovecha sino se trata con estos enfoques, y por tanto se pierden potencialidades y se pierde dinero con otros tratamientos tan desproporcionados como la incineración; resulta indicado contemplar también, un servicio de recogida adecuado, esto es: la retirada puerta a puerta en el caso de establecimientos generadores de grandes cantidades (carnicerías, pescaderías, supermercados, mercados, restaurantes, industrias transformadoras, etc), además de la recogida selectiva doméstica habitual.

Los conceptos básicos de los procesos con los que Llacunats Dinàmics S.L.  aplica su tecnología, consisten, esencialmente en el caso de residuos sólidos orgánicos (recursos biosólidos)*, mediante tratamiento en planta de vermicultura, en la recepción de diversas procedencias:

  • Lodos de depuradoras, admisibles con cierto grado de humedad, ahorrando el costoso proceso de desecación en las EDAR.
  • Basuras orgánicas, previo triaje, para evitar en lo posible los elementos impropios.
  • Materias cárnicas, tales como restos de matadero (que no sean MER), de salas de despiece, de carnecerías y pescaderías y en general de restos alimentarios (que hayan  sido decomisados, caducados o similares), así como de cadáveres de animales no rumiantes, todo ello con la documentación pertinente que acredite su procedencia.

A ese conjunto de base, se le añade material vegetal como restos de poda de jardinería, rastrojos, paja, limpieza de márgenes o medianeras de carreteras, restos  de verdulería y frutería, etc… así como también serrín, papel y cartón.
La mezcla en las proporciones adecuadas de todo ello, se macera en  silos, el tiempo necesario y después el producto resultante de esa maceración, constituye la alimentación de lombrices adaptadas específicamente a consumirlo. Las excretas de las lombrices conforman ya directamente el humus o vermicompost -de excelente calidad como abono-, que una vez cribado y madurado, se envasa y comercializa.